Cirugía de la mano por trauma o malformación congénita


¿En qué consiste la cirugía?

Los procedimientos más comunes en la cirugía de la mano son aquellos destinados a reparar traumatismos, incluyendo lesiones de tendones, nervios, vasos sanguíneos, y articulaciones; huesos fracturados; y quemaduras, cortes, y otros daños de la piel.

 

El Procedimiento

Las Cirugías de la Mano más habituales consisten en reparar lesiones internas en huesos, tendones, nervios, vasos sanguíneos y articulaciones; así como, lesiones externas como quemaduras, cortes, y otros daños de la piel. Para conseguir esto, el cirujano plástico puede recurrir a diversas técnicas como los colgajos de piel, los transplantes de tejidos, y los injertos de piel, hueso, nervios, u otros tejidos extraídos de otra parte sana del cuerpo del paciente.

Aún en los casos severos, las técnicas quirúrgicas permiten mejorar el estado funcional y estético de la mano,  para esto último, el paciente debe ser consciente que pueden ser necesarios varios meses de rehabilitación.

En determinados casos es posible sea necesario realizar varias intervenciones espaciadas en el tiempo para conseguir un resultado óptimo en cuanto a la recuperación funcional.

Ventajas

  • Mejora del estado funcional y estético de la mano.
  • Cirugía ambulatoria.
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Casos de éxito

  • Cirugías de la mano 1


Preguntas frecuentes

Este procedimiento cuenta con los riesgos típicos de una intervención quirúrgica, que sin embargo, en manos de un cirujano plástico especialista son muy reducidos.

El resultado final depende de factores como la situación previa de la mano, el tipo de lesión (tendinosa, ósea, cutánea, articular, reumatológica) y principalmente de la rehabilitación tras la intervención.

El tiempo de recuperación para este tipo de intervención depende en gran parte de la complejidad de la cirugía y de su cicatrización. Durante un tiempo el paciente podría tener la mano inmovilizada; con el objetivo de acelerar la recuperación y restaurar la funcionalidad se recomendará la terapia física con supervisión de un fisioterapeuta.

El tiempo de inmovilización puede ser desde una semana, a cuatro o seis semanas dependiendo del tipo de lesión. Este tiempo será analizado y acompañado tanto por su cirujano como por su rehabilitador.